MULA de Clint Eastwood

mula cartel

MULA [The Mule] de Clint Eastwood

Once años han pasado desde que Clint Eastwood se dirigió a sí mismo en la magistral “Gran Torino”. Diecisiete años en los que el actor no ha dejado de dirigir y producir grandes películas pero en los que no se planteaba volver a actuar... hasta que llegó “Mula”. Un drama con tintes de road movie, en la que el bueno de Clint vuelve a demostrar su carisma y sus dotes interpretativas que, a día de hoy, siguen enamorando a varias generaciones a partes iguales.

“Mula” es un film acertado a caballo entre la comedia, el drama y una sutil crítica política. Un tipo de cine casi en vías de extinción donde la presencia de Clint Eastwood engrandece y ennoblece la trama al igual que el propio film y donde el resto del reparto orbita siempre alrededor de él.
Pese a ser una cinta de gran profundidad peca a su vez de una simpleza que no es para nada característica del sello de Eastwood. Una contradicción en toda regla que para mí hace de “Mula” una buena película pero sin acercarse ni de lejos a “Gran Torino” con la que parece compartir un estilo bastante cercano y con la que, sin querer, tendemos a comparar. Y es que el problema de esta cinta es que de Clint Eastwood, como no podría ser menos, siempre se espera más.

Mula

Son claras las referencias a “Gran Torino” en cuanto a la fotografía, la realización, el estilo visual en sí de la cinta e incluso la multiculturalidad que, una vez más, vuelve a estar presente en el universo de Eastwood, pero que falla en cuanto al guión y el ritmo del mismo:
En Gran Torino contábamos con Walt Kowalski, un veterano de la guerra de Corea perturbado por lo que vivió allí que, tras la muerte de su esposa, se siente fuera de lugar en este mundo y que odia a partes iguales tanto a sus malcriados hijos como a los inmigrantes que se han instalado en su barrio.
En Mula se nos presenta a Earl Stone, también veterano de guerra que siempre ha hecho lo que ha querido y por ello ha desantendido a su familia y que se encuentra en quiebra y al borde del embargo. Es aquí cuando se le plantea la solución a sus problemas: conducir por varios estados transportando mercancía. Sin saberlo Earl se convierte en mula para un peligroso cártel mexicano.

Las referencias a priori son más que evidentes pero el guión magistral de “Gran Torino” es muy difícil de imitar y por eso “Mula” deja un sabor agridulce en el espectador. Pese a todo esto la última media hora del film parece salvar las partes menos memorables del mismo, llevando al personaje a ganarse la redención de su familia y del sistema negándose a aceptar un pequeño atisbo de salvación para afrontar sus delitos y su culpabilidad interna. Porque como dice Earl: “quería dinero cuando, en realidad, lo que quería era tiempo”.

Conclusión: no vayáis con el hype por las nubes porque ésta no es la mejor cinta del director pero qué queréis que os diga... es Clint Eastwood y simplemente por ello hay que ir a verla y disfrutar de este genio atemporal de la gran pantalla capaz de obviar los saltos generacionales y de congregar dentro de una misma sala a octogenarios con veinteañeros. Y es que la magia de los grandes mitos es así, ni más ni menos.

La puedes ver en...

Valencia

Madrid

Barcelona

Sandra Gonzálvez

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