VIAJE AL CUARTO DE UNA MADRE de Celia Rico

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VIAJE AL CUARTO DE UNA MADRE de Celia Rico

Como la cafetera italiana vieja que se vicia, coge aire y no puedes abrir, la ópera prima de Celia Rico, narra el renacer, la resurrección de una madre y su hija tras la muerte de su padre. Los problemas económicos de la familia, convertida a la fuerza en monoparental, y la sensación de agobio de la joven harán que la madre deba tomar ciertas decisiones para las que no está preparada.

Viaje Al Cuarto De Una Madre es deshacerse de lo viejo, aprender a vivir con una tristeza casi insoportable, debatirse entre hacer compañía a una madre destrozada o marcharse para poder respirar la juventud. Para todo ello Celia Rico ha contado con las intachables interpretaciones de Lola Dueñas como la madre triste, Estrella, y Anna Castillo como la hija triste pero joven, Leonor.

Dueñas se apodera de Estrella con una naturalidad asombrosa, con la sinceridad de una madre, su ritmo, su cotidianidad y su monotonía, crean la percepción de estar viendo a tu madre quitarte las arrugas de la cama, curarte la herida del trabajo, mimarte cuando os sentáis a ver una serie en el sofá o desesperarte con el “escribiendo…” de WhatsApp. El Síndrome del Nido Vacío, que aparece en el segundo acto del film, es el clímax del trabajo de Lola Dueñas, puesto que no hay plano en el que no aparezca. La marcha de Leonor dará a Estrella un segundo revés que la ayudará a ver las cosas de otro modo.

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Anna Castillo. La vuelta a El Olivo. Desde que ganó el Goya a Mejor Actriz Revelación la habíamos visto en papeles bastante más comerciales, películas más “fáciles” y actuaciones corrientes, sin quitarle mérito, personalmente, creo que es una de las mejores actrices de su generación. Pero con Viaje Al Cuarto De Una Madre vuelve la Anna Castillo de Goya. Su intervención es impecable, la espontaneidad que la caracteriza es una baza muy a su favor. Si con Lola Dueñas veíamos a nuestras madres, con Anna Castillo nos vemos a nosotras, a la juventud de esta época en la que vivimos. Con un trabajo aburrido y desalentador, se debate entre irse fuera para ganarse la vida o quedarse en casa con una madre que, aunque no lo verbalice, le dice a gritos sordos que la necesita.

Dueñas y Castillo. Castillo y Dueñas. Las dos actrices forman un tándem que vale, como mínimo, la nominación a los Goya.

Celia Rico no ha hecho más que presentarnos a una familia real, con problemas habituales y resoluciones evidentes. Entonces, ¿por qué Viaje Al Cuarto De Una Madre? Por eso mismo. Por la sinceridad, la obviedad, la realidad de un guion pulcro, sin ostentosidades ni giros pretenciosos. Clara y concisa, como la vida misma. Si hay que ponerle un pero a esta película es, quizá, el abuso de los planos fijos, la casi inexistencia de movimientos de cámara, dejar que la totalidad del ritmo visual de un film lo lleven las propias actrices, puede convertir en lenta una narración que puede ser algo más dinámica. Aún así, Viaje Al Cuarto De Una Madre es el viaje a la intimidad y familiaridad de un hogar.

La puedes ver en...

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Maia Roig

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