TODOS LO SABEN de Asghar Farhadi

Todos lo saben

TODOS LO SABEN de Asghar Farhadi

¿QUIÉN LO SABE?

Más allá de la sutileza a la que Asghar Farhadi nos tiene acostumbrados a la hora de relatar unos hechos y a su perturbadora forma de hacerlo, “Todos lo saben” es un relato visceral sobre la venganza, sobre las envidias de un pequeño pueblo de la meseta española que se creían ya enterradas. Una radiografía sobre las habladurías típicas de los lugareños pero, sobre todo, el último trabajo del iraní es un relato sobre las rencillas familiares. Rencillas que permanecen ocultas durante años pero que, llegado el momento, son capaces de dividir a toda una familia y que sacan lo mejor y lo peor de cada ser humano siempre a costa de los más vulnerables e inocentes.

Farhadi se adentra así en las grietas escondidas palpitantes de venganza de una familia en apariencia unida pero que, conforme avanza el film va aireando de manera sutil sus envidias y sacando a la luz un pasado no tan olvidado como se creía. “Todos lo saben” es una vuelta a las raíces de quien huyó de ellas, una conexión con la historia de las familias de cualquier pequeño pueblo español expuesta en un relato desgranado con sutileza pero que peca, a veces, de lento y agonioso y al que parece faltarle algo más para que cale al espectador.

Sin lugar a dudas el principal atractivo del film es su reparto que, plagado de los más grandes nombres propios de nuestro cine, convierte a esta cinta en un visionado obligatorio para los que somos amantes de nuestro cine. Por contra de lo que se pudiera pensar en un principio, tanto nombre propio aunado en un mismo film convierte a todos sus protagonistas en una maquinaria perfectamente engranada donde el reparto coral es, al final, el gran logro del director ya que cada personaje aporta algo importante al relato sin importar lo extensas que sean sus apariciones.

Todos lo saben

Obviamente los tres grandes papeles son los de Penélope Cruz y Javier Bardem (cuya química es innegable) y el de Ricardo Darín, cuya interpretación es, de lejos la mejor de todo el film. Incuestionable es el carisma y la presencia del argentino que, pese a aparecer a mitad del relato, su aportación al mismo es superlativa en comparación al resto, pues sólo con un plano de la expresión de su rostro Darín está diciendo ya muchísimo más que algunos de sus compañeros por mucho texto que tiren.

Para mí el mejor duelo actoral, sin duda, es el de Bardem y Darín, dos grandes de la interpretación del cine hispano cuyas escenas conjuntas hacen las delicias del que está en la butaca contemplando el devenir de los acontecimientos. Y ahora sí, llegada a este punto he de decir, y quien me conoce lo sabe, que sigo sin creerme a Penélope Cruz, lo siento, pero se me siguen atragantando bastante sus interpretaciones plagadas de llantos lastimeros y de falsa ansiedad que me llevan en este caso a preguntarme cuando comparte plano con Darín eso de “¿adivina quién no tiene un Oscar?”.

Respecto al resto del reparto... echo de menos más protagonismo de Inma Cuesta porque lo merece de sobra y además me parece injusto que no lo tenga. Una Inma que repite, por cierto, como novia pero que en nada tiene que ver al papel que interpretó en la cinta de Paula Ortiz (por el que a día de hoy me sigo preguntando por qué no ganó el Goya). Por cierto amigos y amigas, quedaros a los títulos de crédito y escucharla cantar porque os vais a enamorar aún más si cabe de ella.

Eduard Fernández me parece mágico en todo lo que hace y Elvira Mínguez aporta su raza como actriz en las pocas intervenciones que le brinda el guión de Farhadi, que al igual que con Inma Cuesta, echo de menos más intervenciones suyas en la cinta. Por su parte, Bárbara Lennie ocupa un papel algo más destacado que el de sus compañeras y goza de un momento propio en la cinta en el que demuestra sobradamente sus aptitudes y el gran talento que posee. Algo que me hizo preguntarme “¿y si tuviera ella el papel de Penélope Cruz...?”. Ahí lo dejo.

Todos lo saben

José Ángel Egido también aparece en algunos momentos del film dando una lección de veteranía y pautando perfectamente con su personaje la locura que en ocasiones se apodera de la cinta. Por último Carla Campra (que ya captó toda mi atención en la reciente serie de TVE “La Otra Mirada”), demuestra el largo futuro que tiene por delante y que, de seguir así, en unos años se convertirá en uno de los nombres propios de nuestro cine, no tengo la menor duda de ello.

En cuanto a las características más técnicas, los planos en general son de una belleza incuestionable y la realización es de una factura impecable. Me quedo sobre todo con el principio y el final del film y, en especial, con esa escena de la celebración de la boda acompañada de la canción de Nelia Rojas que para mí es uno de los mejores momentos de la cinta sin lugar a dudas.

En definitiva, Farhadi aprueba en su contacto con lo castizo y cañí made in Spain pero no puedo evitar la sensación de creer que estoy viendo un film de Almodóvar en muchas escenas de la cinta y esperar que de pronto suene la voz de Estrella Morente.

La puedes ver en...

Madrid

Valencia

Barcelona

Sandra Gonzálvez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *