CARMEN Y LOLA de Arantxa Echevarría

Carmen y Lola

CARMEN Y LOLA de Arantxa Echevarría

Hacía mucho tiempo que no sentía ese cosquilleo en el estómago sentada en una butaca de cine, y es que hace mucho tiempo que no veía una película con tanta verdad.

Siempre he admirado el cine que no solo entretiene sino que ayuda, enseña, reivindica o visibiliza. Ese cine que te hace salir de la sala conmovida, que te deja, por unas horas, inmersa en el mundo en el que acabas de adentrarte, en el que no puedes dejar de pensar.

Carmen y Lola” es una película que se sumerge en una cultura tan cercana y desconocida a la vez como es la gitana, rompiendo estereotipos y mostrando cómo todavía es tan necesario el feminismo en nuestros días. Como dice Lola “las gitanas por no tener, no tenemos ni sueños”. Lola es una gitana que quiere volar, como los pájaros que dibuja, pero que parece sólo poder conformarse con ir metiendo sus sentimientos en una caja de cartón. No quiere el destino que le viene impuesto por nacimiento: casarse, tener hijos, dedicar su vida a su marido, a limpiar la casa, hacer la comida e ir a vender fruta al mercadillo. Ella quiere estudiar, y viajar y volver a ver el mar. Y también quiere enamorarse libremente.

Huyendo de los tópicos, Echevarría aborda el tabú de la homosexualidad en la comunidad gitana con una historia de amor fresca y sensual. Porque Lola, con sus 16 años, es una gitana lesbiana que se enamora de Carmen, con 17, que está “pedida”, pero que tampoco quiere dedicar su vida a ser la esclava de su marido.

carmen y lola

Con el extrarradio de Madrid como escenario y a modo casi de documental, cámara en mano por un mercadillo, la película se adentra con elegancia en terrenos hasta ahora casi inexplorados en nuestro cine y nos muestra la lucha por ser uno mismo en una sociedad tradicional y machista, siendo parte de fiestas, cultos y tradiciones. Solo hay una actriz profesional en la película, y por eso en todo momento tienes la sensación de ser un observador privilegiado, como si te asomases por una mirilla y contemplases la vida de estas familias.

Pero sin duda, si hay algo que sobresale por encima de todo son las dos actrices noveles protagonistas, Rosy Rodríguez (Carmen) y Zaira Morales (Lola), que dan frescura y verdad y que se puede decir que están en estado de gracia. Su complicidad y su naturalidad emocionan y te llevan a sufrir con ellas la rabia, la impotencia, el deseo de libertad y también el amor.

Arantxa Echevarría resume muy bien a lo que se enfrentan las dos adolescentes protagonistas y por ende todas aquellas a las que representan: “Ser mujer sigue siendo una tarea difícil. Ser mujer y gitana lleva acompañado toda una cultura de siglos de patriarcado y machismo. Ser mujer, gitana y lesbiana es directamente no existir.” Y al final, lo que no existe es aquello de lo que no se habla, y por eso es tan importante visibilizarlo.

Una película valiente, como sus protagonistas, diferente, hermosa y además muy necesaria. Espero que, además de que vayáis todos a verla, sea reconocida como se merece.

La puedes ver en...

Valencia

Madrid

Barcelona

Marlena Cuenca

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