LA SOCIEDAD LITERARIA Y EL PASTEL DE PIEL DE PATATA de Mike Newell

LA SOCIEDAD LITERARIA Y EL PASTEL DE PIEL DE PATATA

LA SOCIEDAD LITERARIA Y EL PASTEL DE PIEL DE PATATA [The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society] de Mike Newell

1946, Londres, la ciudad empieza a recuperarse después de seis años de guerra. Juliet Aston, una joven (y, cómo no, guapa) escritora se encuentra en una crisis creativa después de sentirse encasillada en sus últimas novelas superfluas y exitosas. Y justo en ese momento, se cruza en su camino la carta de un desconocido, miembro de un extraño club literario llamado La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey. La historia del nacimiento de este club, surgido como coartada para encubrir una reunión clandestina durante la ocupación nazi de la isla, seduce profundamente a Juliet Aston, que no duda en coger un avión en dirección a Guernsey para reunirse con la famosa sociedad literaria y, con un poco de suerte, escribir su historia, una historia sobre lo que la literatura es capaz de hacer.

Como rata de biblioteca y escritora primeriza, me acomodo en mi butaca preparada para ver un relato sobre el poder de la lectura y como las palabras pueden llegar a cambiar la vida de las personas. Espero, pero en las casi dos horas de metraje ese momento jamás llegará.

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey es una película con un título tramposo: los libros son una excusa vaga para atraernos al cine y acabar sumergidos en un melodrama tan banal y aburrido como su protagonista. Después de unas cuantas breves escenas del susodicho club en plena reunión y alguna que otra citación a escritoras famosas, el gran nudo de la trama se sitúa en la decisión de Juliet, la cual duda entre casarse con su prometido Mark o tener un romance campestre con Edawrd, el atractivo criador de cerdos. Vistas las expectativas feministas que la mayoría teníamos puestas en esta película, ya que se trata de una escritora exitosa en los años 40 que habla de Bronte y Woolf, la decepción es mayúscula al descubrir que una vez más el gran problema vital de Juliet no es su crisis literaria, no es el dilema entre escribir para el gran público o ser fiel a sus ideales literarios, no. Su gran problema vital es elegir un marido.

LA SOCIEDAD LITERARIA Y EL PASTEL DE PIEL DE PATATA

La fotografía, llena de color y luz, crea una atmósfera muy diferente a aquella que podemos suponer en un país que apenas empieza a levantar cabeza después de seis años de bombardeos y hambruna. Como tantas veces sucede, el ánimo de hace gala de poderío visual nos deja con un atrezzo hermoso y fuera de lugar, que incuba en su seno una historia vacía.

Los personajes son tan planos y previsibles (todos son buenos, todos han sufrido) que la empatía se vuelve casi imposible. Las historias de familiares perdidos en la guerra apenas nos llegan, quizás por el atrezzo ya mencionado que unido a los personajes tipo crea una distancia insalvable, como si estuviésemos asistiendo a un espectáculo de marionetas en vez de a seres humanos que han sufrido en su carne y en su corazón los destrozos de un guerra.

El ritmo de la película es lento, a pesar de los numerosos flashbacks al pasado que nos muestran fragmentos de la historia de los socios de la sociedad literaria. El pasado de los personajes, siempre insinuado, no tiene suficiente fuerza como para crear un suspense que tal vez hubiese ayudado a sobrellevar los largos minutos dedicados a la indecisión amorosa de Juliet.

En conclusión, si os gustan los libros, no vayáis a ver La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey. Mejor coged los siete euros de la entrada e id a la librería más cercana. Estarán mejor invertidos.

La puedes ver en...

Estreno el 19 de Octubre de 2018

Valencia

Madrid

Barcelona

Aitana Martos

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