ANIQUILACIÓN de Alex Garland

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En primer lugar, y como medida preventiva, me gustaría añadir que nadie, absolutamente nadie, debe leer esto sin haber visto primero la película. Aparte de contener algún que otro SPOILER importante, opino que debería considerarse delito capital ver una sola imagen más de la cuenta o haber recibido cualquier otro tipo de información sobre ella antes de visionarla.


 

ANIQUILACIÓN [Annihilation] de Alex Garland

-"Dios no comete errores, es lo que tiene ser Dios".

-"Estoy bastante segura de que los comete".


La senda del creador conlleva una inestabilidad temible. En un universo tan caótico como el nuestro, cada idea es precedida de minúsculos estímulos que poco tienen que ver con un dato o hecho determinante. Las respuestas generadas por estos impulsos concatenados pueden ser infinitas e inesperadas. Esto obliga a las ideas a subsistir únicamente en el presente y, por ende, nos sitúa a nosotros mismos en una coyuntura equivalente. Porque en un universo en constante expansión, ¿somos realmente quienes éramos hace unos segundos? ¿Es posible que nuestras propias circunstancias varíen por el simple hecho de comunicarnos a través de las palabras de este escrito? Telepatía, como diría Stephen King. El acto de creación implica destrucción. Lo viejo no ha de dar paso a lo nuevo, debe ser aplastado por la novedad. Alex Garland, el director de 'Annihilation' -conocido por la muy notable Ex Machina-, ha vivido en sus carnes la incertidumbre de ese proceso artístico, y la ha trasladado a su nueva cinta de ciencia ficción no sólo como metarrelato de la construcción de su arte -y de todas las artes- sino como pieza fundamental de la naturaleza humana. Una muy adaptable a nuestros tiempos.


Lena (Natalie Portman) es una bióloga y ex-militar impactada por la reaparición de Kane (Oscar Isaac), su marido, también militar y desaparecido en una misión secreta desde hace un año, que vuelve exhibiendo un comportamiento muy extraño. Con tal de desentrañar el misterio, Lena se une a una expedición junto a cuatro científicas: Ventress (Jennifer Jason Leigh), una desapasionada psicóloga y líder del grupo; Josie Radek (Tessa Thompson), una tímida y frágil física; Anya Thorensen (Gina Rodríguez), una robusta paramédico de inestable carácter; y Cass Sheppard (Tuva Novotny), una amable topógrafa y geóloga. El viaje consiste en internarse en una misteriosa zona conocida como X, vetada por el gobierno estadounidense y envuelta por una cúpula de colores cambiantes que señalan el origen extraterrestre del lugar. Conocido como El Resplandor, este efecto ha sido imposible desentrañar. De las once expediciones anteriores, sólo una persona ha logrado regresar.

ANNIHILATION

Aunque para nosotros parezca baladí, y simplemente nos regocijemos en la obra y la visión perfectamente centrada de Alex Garland, ser él no debe ser cosa fácil. Y digo esto sabiendo que el tipo es un director que, con tan sólo dos películas a sus espaldas, se ha consagrado como uno de los cineastas más respetados en el campo de la ciencia ficción actual. El problema está en que el perfeccionismo y la envergadura de sus propuestas -al igual que ocurre con Denis Villeneuve- suelen chocar de lleno con las expectativas comerciales de las productoras con las que trabaja. No en vano Paramount decidió cancelar el estreno del filme más allá de las fronteras estadounidenses al negociar los derechos de distribución internacional con Netflix, quien por su parte, suponemos, se ha hecho con ella para calibrar las rotundas críticas negativas al resto de sus películas recientes. Es sabido que el estudio original se horrorizó ante el resultado tan cerebral y complejo del montaje final e imploró a Garland una readaptación del guión más acorde a las preferencias del espectador medio. Pero el director, que poseía los derechos de la adaptación, se negó categóricamente.


Es así como, dado su arrojado carácter, tenemos otra cinta de ciencia ficción New Age con grandes visos a convertirse en obra de culto. Pues 'Annihilation' no se contenta con refractar el brillo de autores como Kubrick, Carpenter, Riddley Scott, Stanislaw Lem, J.G. Ballard o Tarkovski, sino que sigue la estela dejada por estos para dar paso a una reflexión modernizada -dentro de su intemporalidad-  de sus conceptos. Dicho todo esto queda claro la clase de flexibilidad que demanda al espectador -las chicas de Showgirls se quedan cortas-. Pese a aunar de manera bastante correcta la dosis necesaria de acción y mantener un flujo de tensión constante hasta rayar los insoportable, la tendencia inaccesible de su libreto ralentiza signficativamente el visionado y hará a muchos huir en estampida. Cierto es que hay una falta de profundidad importante en la narración, pero puede ser satisfecha con una buena dosis de imaginación a la hora de conectar sus diversos puntos, muy presentes y sutiles durante la cinta. Citando a Terry Pratchett: "La imaginación, no la inteligencia, es lo que nos hace humanos".


Y es nuestra propia imaginación la que nos acompañará nada más entrar en el patrón opalescente de la cúpula de El Resplandor. Desde ese momento estaremos en ojos y manos de las confundidas expedicionarias, mientras las leyes de la realidad se deforman a nuestro alrededor y apuntan hacía una tensión creciente -marcada por la sobresaliente banda sonora piramidal de Geoff Barrow y Ben Salisbury-, profundamente enterrada en el cambiante ADN del ambiente durante una exploración parsimoniosa e inquietante y una naturaleza tan intensamente estremecedora como imposiblemente bella. 

ANIQUILACION

En este viaje desdibujado cualquier avance se confunde con un rodeo hacia el interior. Lena vuelve de una relación rota para adentrarse en un infierno donde la luz ciega hasta el punto de sumergir en la oscuridad. La tragedia griega se respira y, en más de un momento, nos preguntamos si la protagonista será capaz de arrancarse los ojos por sus errores. Es entonces cuando un irregular núcleo emocional se equipara al desarrollo de la historia y pone de relieve las semejanzas difícilmente hechas coincidencia entre todas las integrantes del grupo. Distintos puntos de ruptura convergen en uno solo, como un mismo drama. De repente no importa el pasado, únicamente queda que todas, por algún motivo u otro, están rotas y han de cruzar la frontera de lo desconocido para dejar atrás sus irrefrenables vidas.


Una vez dentro descubren que ese efecto alienígena altera cada célula que cobija. Reflejando datos, sonidos, ADN vegetal y animal, e incluso las mentes con las que entra en conflicto. El ambiente y el individuo se entretejen para pasar a formar parte de un todo, aunando en un mismo lugar naturaleza e intangibilidad. Mente y cuerpo. Los traumas de una son los de todas, las voces ahora son parte de la atmósfera y todo se muestra, contra más profundamente se investiga, carente de sentido. Una oleada empática une todas las cosas, incluso formando el tatuaje de uno de los anteriores soldados desaparecidos en los antebrazos de dos de las miembros del grupo: Lena y Anya. Este representa el símbolo del infinito. El uroboros. El yin y el yang. Dos partes de un mismo elemento: luz y oscuridad, pasividad y actividad, consciencia y pasión. El taoísmo describe esta idea bajo el pensamiento de que cada ser, e incluso cada objeto, se compone de una capa interior, una "sombra del yo", de la que depende para subsistir. Esto implica que cada cosa posee una impureza, y por tanto no es capaz de mantenerse estable y ha de estar sometida a una constante transformación. A su vez, "la serpiente que se come la cola", el uroboros, representa de la misma manera la infinitud, la muerte y resurrección incesante, el ciclo eterno. 


Esto quiere decir que el ciclo de la vida se eterniza únicamente a través del cambio. Al igual que lo hace el arte... o las relaciones en pareja. Como se dice en cierta conversación, el ser humano debería vivir para siempre. Una de las funciones principales de nuestras células es regenerarse constantemente, pero nuestra predisposición genética a la autodestrucción es aquello que lo evita. Esto es representado de forma transparente en la escena en la que Natalie Portman se encuentra leyendo 'La Vida Inmortal de Henrietta Lacks', una campesina que desconocía que sus células fueron tomadas con el objetivo de ser investigadas y que, sesenta años después de su muerte, se han convertido en uno de los ejes de la medicina moderna.

Annihilation

Bajo esta refracción y este miedo masivo a la incertidumbre del cambio, Lena sabe que debe bucear en la irreflexión para llegar al faro, donde le esperan respuestas. Dentro del faro resulta haber una caverna oscura, cuya única entrada de luz proviene del propio interior del faro, de la lente que ayuda a navegar en el mar de la conciencia. El Mito de la Caverna de Platón tiene lugar con sus puntos de referencia invertidos, siendo esa grieta antinatural la revelación última, mientras que el mundo exterior es el engaño al que se debe volver para aleccionar una vez que se ha descubierto la deslumbrante verdad. Para ello, la protagonista debe confrontar a su propia sombra, su yo primitivo y autodestructivo, el ser alienígena que vive dentro de ella, pero que también somos todos. Al abandonar la caverna descubre la verdad en esa extraña y agresiva danza que quedará para los anales de la historia del cine. No puede luchar contra sí misma, tiene que entenderse y fluir con su propio yo para vencer y desterrarlo. Sin embargo, ninguna victoria o derrota viene exenta de aprendizaje, y la réplica pasa para siempre a ser parte de ella. La modifica. Y no hay precisamente un germen maligno en esa fusión, ni en la propia criatura, simplemente es un reflejo la naturaleza de las cosas. Es por ello que los duplicados alienígenas de Kane y Lena se buscan mutuamente sin comprender el porqué.


Es así como, volviendo a fundirse en un abrazo con su amante, que lo es y no lo es al mismo tiempo, que descubrimos nuestra calidad de testigos en una historia de amor fascinante. Porque 'Annihilation' es ni más ni menos eso: la destrucción, reconstrucción y mutación de nuestra propia esencia con tal de perpetuarnos a nosotros mismos. Ahora ambos por fin se han desnudado. Son capaces de entenderse mutuamente. Bajo esa reproducción ambigua de la historia de Adán y Eva, sus cuerpos quedan enlazados al igual que lo hicieron sus manos, cuando hablaron por primera vez tras la vuelta de Kane, bajo la refracción de un vaso de agua. Los dos están conectados, indistintos, como dos gotas de agua recorriendo una superficie y entrando en contacto. Bajo sentimientos puros y viscerales, tan inconscientes como los impulsos autodestructivos.


Por fin están juntos.

ANNIHILATION

Bien es cierto que aun con estos elementos y esta potentísima exposición filosófica y sentimental, la película se encuentra plagada de fallos y explicaciones explícitamente rebuscadas. Su apabullante apartado visual no esconde los rodeos que da la historia con tal de mostrar siempre una capa adicional. También es cierto que, aunque el romance carece de fuerza, su condición universal hace perdonar cualquier error. Por otro lado, la mayoría de personajes son arquetípicos y predecibles, con pasados y motivaciones manidos, y una gravedad excesiva -muy excesiva-.  Aun así, en cada última aparición en escena, todos ganan una potencia extraordinaria. Desde las lúcidas disoluciones existenciales de Ventress y Josie a las violentas muertes de las otras dos integrantes del grupo a garras de un oso con el cráneo expuesto. 


En definitiva, la ciencia ficción está de enhorabuena. No sólo por contar una vez más con una aparición de la titánica Natalie Portman, sino que, en los últimos tiempos, gracias a la visión de artistas que, manejando presupuestos millonarios se atreven a no desviar su vista autoral y dar películas tan inconformistas, intelectuales y rompedoras como benditamente imperfectas, acumulan, uno tras otro, nuevos clásicos del género. Además de, en esta ocasión, abrazar por fin los valores más actuales para dar una mayor diversidad temática y reivindicar -sin elevar la voz a la ligera- el tratamiento natural y carismático de  la mujer. 


'Annihilation' absorbe las dificultades de la realidad del ser humano para relacionarse y evolucionar. La terrible experiencia de cada hora y cada minuto en un cosmos que apenas logramos entender. Pero también habla del indescriptible atractivo de subsistir, de ver y explorar, de preguntarnos. Después de verla habremos de cambiar, razonar... e interrogarnos.

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