LA SUERTE DE LOS LOGAN de Steven Soderbergh

la suerte de los logan

LA SUERTE DE LOS LOGAN [Logan Lucky] de Steven Soderbergh

"-¡Coliflor!"

Con la contemporización del cine y la popularización de las redes sociales el nivel de exigencia hacia este arte se ha alterado hasta alcanzar no sólo una gran y específica cantidad de imposición por el público, sino que también se ha ramificado hasta acotarse a unos valores y particularidades mucho más singulares y espaciados. Desde aquellos que, desde el criterio propio, sienten mayor apego por una franquicia, a los que requieren un nivel intelectual o artístico tan elevado que sobrepasa la pedantería. 

Bajo este percal, unos u otros directores buscan encontrar una identidad más o menos palpable para tal o cual grupo de espectadores. Por fortuna, en estos tiempos que corren, hay algunos, pequeñas excepciones que, como mínimo, parecen hacer películas para sí mismos o, en el caso de Soderbergh, que deciden ir más allá de ello mediante un trabajo -o regreso a la palestra- bien distanciado de cualquier clase de ínfula de espectacularidad o autobombo en su trayectoria. En el caso que nos atañe, con toques de ligereza lo suficientemente peculiares y sentimentales como para hacer un favor a la cinematografía, a la vez que prestar un enfoque para absolutamente cualquier clase de público. Porque 'Logan Lucky' está tan enfocada en sí misma y en nada más que siquiera puede decirse falta de pretensión, y, a la vez, de ninguna de las maneras podemos considerarla un trabajo menor. 

Ha conseguido la difícil labor de simplemente ser.

Logan Lucky

Junto a la necesidad acuciante de dinero se une la necesidad de poner a prueba la reversión de la maldición familiar que atenaza a tres hermanos: Jimmy (Channing Tatum), Clyde (Adam Driver) y Mellie Logan (Riley Keough) planearán un gran atraco durante una importante carrera de coches en Carolina del Norte.

Steven Soderbergh vuelve de su supuesto retiro definitivo con un guión firmado por una aparentemente inexistente Rebecca Blunt -quien podría ser tanto una guionista primeriza, como su señora esposa Jules Asner o el propio Soderbergh- y autoparodiando su laureada y asequible filmografía a través de una honra al cine de los Coen. Mediante la -desde ahora- película más equilibrada de su carrera, termina por desbancarse como un auténtico genio en el control de la narrativa y en la precisión de su dirección.

Logan Lucky

El director abandona la zona de lujo y confort que siempre ha revestido su cine para meterse de lleno en un mundo antagónico de atracos. Un punto de partida que toma impulso no ya en la rotura del sueño americano, sino en una capa aún más profunda: los escombros olvidados de esos sueños rotos. Y lo hace desde la casi total ligereza y el más absoluto humor; un humor que es tímido, entrañable y espontáneo, que actúa como principal motor para la construcción de una atmósfera encantadoramente decadente, destinada a envolver a unos igual de enternecedores y cautivadores personajes nacidos de la América profunda; parias cuya dignidad es férreamente custodiada pese al patetismo de sus acciones, espíritus tan puros que apenas ven conveniente defender quienes son aun en el constante y silente enfrentamiento contra una sociedad que les repudia en base al clasismo privilegiado.

Logan Lucky

A llenar de fuerza, sensibilidad y contundencia las acciones de cada uno de ellos, tiene mucho que ver la importante y sorprendente personificación que ejercen los actores en sus roles. El reparto se observa comprometido de una manera muy personal con aquellos a los que da vida, adoptando -en su plenitud- una seguridad, comodidad y cercanía a sus personajes tan elevados que prácticamente se puede considerar que ellos mismos se los hayan presentado al director.

Entre los más destacables tenemos a, indudablemente, los más excéntricos y carismáticos Adam Driver y Daniel Craig. El primero figurando por completo la alelada y solícita personalidad de Clyde Logan; además de, en una magia menos perceptible, su absoluto halo de bondad y afectuosidad en actuación complementaria a la declaración de principios más tajante de la película en manos -mano- de un hombre que huye por inercia y se ve devuelto, por un golpe del destino, a la confortabilidad de su esencia personal, observada en una secuencia para el recuerdo tan sencilla y metódica como la preparación de un cóctel para un cliente desabrido con su única mano sana. Desde una festividad más macarra y simplona en sus intenciones, Craig choca de lleno con su habitual sosiego y control en el abandono de la postura refinada, para ceder el alto timbre vocal que le caracteriza -y que suele tratar de esconder- a la voz de un alocado reo con muy mala baba, muchos tatuajes e... hipertensión. Infinitamente más cómodo en esta piel que en la de Bond.

Logan Lucky

Tal vez menos carismáticos, pero no menos importantes y profesionales, se encuentran Kelly Rough y Channing Tatum. El hipertrofiado protagonista destaca nuevamente en su encarnación de persona obtusa -al menos en apariencia-, ruda y de andar fatigoso. Una materialización tal vez poco efectiva por la frecuencia con la que se dedica a esa clase de papeles, pero que, en contra de todo pronóstico, en 'Logan Lucky' le catapulta a uno de sus mejores roles. De Kelly Rough poco se puede decir dada su sobresaliente participación en cualquier medio. Carisma, carácter y feminidad por un tubo en los hombros de la única integrante de los Logan que no se ha visto afectado por la maldición de la familia hasta la fecha. Quizá, por ser ella, el caso aislado dispuesto a ignorar sus miedos, aceptar quien es y vivir humildemente el mayor tiempo posible antes de abandonarse a la adrenalina que su propia y, en más de una ocasión, incontrolable brillantez intelectual y mecánica le exige.

Logan Lucky

'Logan Lucky' no es solo la enésima película que incluye con efectividad este año a John Denver en su banda sonora -'Alien: Covenant', 'Free Fire', 'Kingsman 2'-, sino que es la que encuentra mayor significado a la esencia del cantante. Lo que conlleva señalar más allá de un adecuado nivel de profundidad y diversión hacia la contundente proclamación de principios y hacia la hermosa y encubierta vena poética que la recorre.

En definitiva, 'Logan Lucky' es una película de atracos con mucho corazón incrustada en un slowest sosegado y sureño sin más pretensiones que hacer pasar un buen rato bañando al espectador en la dulzura del bando de los marginados y arrastrados, gentes sin dinero, sin estudios, sin, en apariencia, expectativa de futuro y que no merecen más de una superficial mirada. Un puñado de paletos con la consciencia de que son mejor de lo que su aspecto exhibe y a los que la opinión de los demás se la trae floja, pues les vale con regocijarse en el elemental acto de hermandad que genera el atraco de un derby y que, sin poder evitarlo, siempre aspiran a la lealtad, a la bondad y a una sinceridad apabullante con su persona. Encontrando, como en Country Roads, su propio cielo en el lugar al que pertenecen: ellos mismos y su inadaptación.

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