TIERRA DE DIOS de Francis Lee

TIERRA DE DIOS [God's Own Country] de Francis Lee

El ansia de libertad en la juventud, de la necesidad de vivir en la misma burbuja tecnológica e informática que la gente de tu edad y el descomunal hastío que puede llegar a provocar la falta de contacto social, implica, muchas veces, la imperiosa obligación de autodestruirse para sentirse vivo. Si, además de eso, eres un joven homosexual que tiene que encargarse de la granja familiar tras la grave enfermedad que sufre tu padre, tienes todas las papeletas para ser un alcohólico infeliz, que buscará a través del sexo esporádico una escapatoria a la nada intrigante e interesante vida que tienes por delante.

Tierra De Dios es la ópera prima de Francis Lee, director inglés que ha conseguido con este inspirador largometraje, sentar las bases de un cine que necesitaba una renovación inmediata, el, a mi modo de ver, mal llamado “cine gay”. Galardonada en Sundance, Berlín, en el Festival de Cine Europeo de Sevilla y candidata en los Goya 2018 a mejor película europea, narra la historia de Johnny Saxby, un joven homosexual que debe encargarse de la granja familiar y de los cuidados de su padre enfermo, el cual no premia el esfuerzo del joven ni muestra aprecio ninguno hacia él. Johnny llena esta falta de cariño con alcohol y sexo ocasional, con desconocidos a los que ni siquiera les dirige una palabra. Pero todo cambia con la contratación de un joven rumano, Gheorghe, para que ayude en la granja a Saxby.

Lee, que también es el guionista de la cinta, consigue crear dentro de un ambiente tosco, gris y rural una conexión intrínseca entre los dos personajes, que se irán abriendo y mostrando sus sentimientos progresivamente. Josh O’connor y Alec Secareanu, Johnny y Gheorghe respectivamente, hacen un trabajo actoral brillante e indiscutible, que ya les ha dado alguna alegría en forma de premio.

O’connor realiza una labor de introspección de su personaje que lo lleva a una actuación contenida y dolorosa, soltando toda su fuerza en las escenas de sexo, donde Johnny se sentirá libre. El personaje de Alec Secareanu tiene otro tipo de energía, más emocional, menos roto, el joven dará todo su amor a los animales mientras un perplejo Saxby, a través de las acciones de su empleado, entenderá que sus impulsos, violentamente sexuales, son sentimientos mal canalizados.

tierra de dios

Con un sinfín de escalaridades y angulaciones de cámara, el director británico nos muestra la soledad del medio rural, con amplios planos generales que abarcan el valle donde está localizada la granja, repeliendo al espectador de toda compasión que pueda sentir hacia el joven granjero, y la intimidad de dos personas que se han encontrado el uno al otro, con unos planos detalle preciosos, poéticamente silenciosos, que nos acercan a los sentimientos de los protagonistas. Poéticamente silencioso el trato de la música en la cinta, puesto que no escuchamos la banda sonora hasta las últimas escenas, dotando de una gran importancia el sonido ambiente y la misma sonoridad de los personajes, así como los silencios de unas conversaciones cortas y escasas, concibiendo más intimidad de la que, como espectadores, estamos invitados a contemplar.

El etalonaje, hecho a conciencia, muestra una Inglaterra pobre, gris y triste, en la que no sale el sol, siempre húmeda y sucia, donde los tonos pastel y las luces cálidas del acogedor hogar son el único respiro para quien ansía la modernidad de la ciudad.

La renovación que el “cine gay” necesitaba, puesto que, a pesar de ser una película con personajes principales homosexuales, no es convencional, ni cae en el estereotipo y el tópico de la desgracia que conlleva ser gay, tópico en el que sí caen grandes películas como Brokeback Mountain, tan dolorosa y llorosa.

Aquí el conflicto no es el hecho de ser gay, ni la homofobia, que, a pesar de estar implícita en el metraje, junto a la xenofobia, no conlleva grandes problemas. Aquí la cuestión es el ansia de libertad, la falta de cariño, la soledad de una vida rural y la necesidad de formar parte de una sociedad avanzada, descansando de los animales y la naturaleza.

Atrevido y audaz, Lee ha conseguido llevar a cabo un proyecto que habla del amor a la familia, los animales y el medio, fusionándose con la naturaleza y normalizando las relaciones de un colectivo que necesita más visibilidad en el cine.

La puedes ver en...

Valencia

Madrid

Barcelona

Maia Roig

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