TIERRA FIRME de Carlos Marques-Marcet

TIERRA FIRME

TIERRA FIRME [Anchor and Hope] de Carlos Marques-Marcet

La tierra firme(?) donde se asienta la nueva película de Carlos Marques-Marcet es agua donde se pretende sostener a dos pesos pesados del legado Chaplin: Geraldine (la madre de Eva) y Oona (Eva), —madre e hija— nieta e hija respectivamente del icono por excelencia del cine mudo. La presión, literalmente, sobre los canales del gris londinense se entiende desde el punto que las expectativas de una novela que promete tan costumbrista suben este listón al público general. Es por este motivo, que los personajes y las personas toman el timón, que cualquier detalle mal curado puede ser causa de un naufragio cinematográfico.

TIERRA FIRME

Después del merecido Goya por 10.000KM, Marques-Marcet vuelve a contar con David Verdaguer (Sergi) y Natalia Tena (Kat), que no sorprende(n) por su estilo ni interpretaciones con respecto a su ópera prima pero no por eso son malas apuestas pues logran mantener firme el barco en la fragilidad de este pedacito de vida. Una postal fría que nos dibuja todo lo humano de esta extraña pareja de tres. Eva y su novia Kat flotan entre las dudas del reloj biológico, una (todavía) adolescencia de la no-renuncia y la memoria de un gato  en un piano. El retrato un tanto hipster que a veces peca de superficialidad, pero que logra contar una historia como la vida misma, sin grandes sorpresas ni un exagerado clímax.

Sencilla, costumbrista, millenial. Esta película es ver la vida pasar, verla pasarles a unos individuos y a un agua -con valor de personaje- tan gris que es metáfora y es advenimiento de un continuo porvenir; y la poca tierra, que es tan poca que solo basta para cubrir el gato muerto.

La puedes ver en...

Valencia

Madrid

Barcelona

Laia Güell

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