EL FIEL de Michaël R. Roskam

EL FIEL

EL FIEL [Le fidèle] de Michaël R. Roskam

El jovencísimo director belga que ya ha dirigido en varios países y que fue premiado en el Festival de San Sebastian de 2014 por “La Escapada”, vuelve a la gran pantalla con una película que promete ser fiel al género del thriller con tintes románticos, y acompañado de su actor fetiche, Matthias Schoenaerts y una maravillosa Adèle Exarchopoulos (“La vida de Adele”).

La historia narra el momento en que Gigi y Bibi cruzan sus vidas, llenas de adrenalina, aunque cada uno la consigue a su propia manera.

Gigi es un joven que ha tenido una vida dura que ha convertido a sus amigos en su familia y que los ha llevado a convertirse en gánsters que roban bancos y asesinan a tiempo parcial, mientras tanto, llevan vidas absolutamente normales.

Por otro lado, Bibi es una mujer joven llena de ambiciones. Mientras ayuda a su padre en la empresa también compite en carreras de coches, lo que realmente le apasiona.

Ambos cruzan sus vidas y se enamoran locamente el uno del otro, pero todo desembocará en una tragedia anunciada con los actos de Gigi y la desconfianza de Bibi.

EL FIEL

La película está divida en tres actos, una decisión muy acertada porque la importancia de cada personaje va evolucionando y cambiando en cada parte de la película, y en una división en actos se dibuja perfectamente cada aspecto a tener en cuenta en cada parte.

El primer acto se encarga de presentar a los personajes, pero sobre todo a Gigi, su vida, las razones por las que hace lo que hace y todo su alrededor.

El segundo acto está dedicado a Bibi, no sólo a seguir presentándola, sino también a mostrar sus reacciones frente a la desconfianza que carece en ella cuando las historias sobre la ocupación de Gigi no le encajan, y cómo intenta que se aleje de todo aquello para poder vivir tranquilos.

Y por último, el tercer acto, presenta el trágico final de la pareja. También es el acto más lento, y quizás se haga hasta un poco pesado, por la insistencia del director en dejarnos con la curiosidad y el suspense sobre lo que pasará, pero en alunas ocasiones consigue justamente el efecto contrario.

La trama de la película al final consiste en una especie de moraleja sobre el mal karma y de cómo todo lo malo que hagas acaba volviendo a ti de alguna forma, que se pone de manifiesto con las brillantes actuaciones de ambos personajes, que encarnan la mala vida (Gigi) y la constancia (Bibi) encontradas en un amor irracional que lleva  a ambos a un final maldito.

Es fundamental, incluso puede convertirse en el aspecto más importante de la película, la química que presentan ambos personajes y que consiguen que empaticemos con ellos, con su amor y con sus vidas.

Con todos sus puntos fuertes, es una película que se va apagando: empieza de manera muy fuerte, con mucha adrenalina con las imágenes de las carreras de coches y los robos que comete el grupo de Gigi, pero va ralentizando el ritmo conforme avanza la película y consigue que salgas de la sala con un sabor agridulce.

La puedes ver en...

Valencia

Madrid

Barcelona

Andrea Sánchez Noguera

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