LA BATALLA DE LOS SEXOS de Jonathan Dayton y Valerie Faris

LA BATALLA DE LOS SEXOS [Battle of the Sexes] de Jonathan Dayton y Valerie Faris

“NO ES CULPA VUESTRA, ES SOLO BIOLOGÍA”

Machismo, violencia machista, micromachismos, abusos sexuales, brecha salarial, desigualdad de derechos... todo esto es lo que escuchamos y leemos día a día en los medios de comunicación: año 2017. Las mujeres tenemos que seguir soportando la desprotección, el abuso y la injusticia de una sociedad patriarcal contra la que tenemos que luchar, repito, año 2017. Pues bien, ahora imaginaos todo lo anterior en los años 70, donde el machismo era algo socialmente aceptado, donde a las mujeres se las catalogaba de inferiores por el mero hecho de ser mujer y donde si reivindicabas la igualdad automáticamente te convertías en una feminista amargada que quemaba sujetadores... bueno, ese aspecto tampoco es que haya cambiado mucho a día de hoy, la verdad, porque ¿a cuántas os han llamado feminazi por exigir un trato igualitario y por reprochar comentarios y actitudes soeces por parte de los hombres? ¿Cuántas veces hemos tenido que escuchar alarmadas de la boca de un hombre -o lo que es peor, de la de una mujer- frases como “ni machismo ni feminismo, igualdad”? Hay que educar, en la educación a los hombres (y a muchas mujeres) está la clave del avance definitivo. Educar y leer, leer muchos libros y ver mucho cine, cine como el que plantea La batalla de los sexos.

Dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris esta historia basada en hechos reales recoge la valentía de la carismática tenista americana Billie Jean King, la primera deportista en plantarse contra todo el tinglado del tenis americano para reivindicar una igualdad salarial entre hombres y mujeres y que tuvo su punto álgido en el partido que la enfrentó contra el ex-profesional de 55 años Bobby Riggs, campeón masculino de tenis y número uno del mundo en diferentes años.

A este partido se le denominó “la batalla de los sexos” y su alcance mediático fue tal que se convirtió en uno de los eventos más seguidos de la historia de la televisión americana.

Billie Jean consiguió que el US Open se convirtiera en el primer Grand Slam en equiparar las retribuciones salariales y fue la precursora de una igualdad de género real entre hombres y mujeres en el mundo del tenis.

la batalla de los sexos

Centrándonos ya en las características de la cinta se podría decir que La batalla de los sexos es lo que se conoce como una “feel good movie”, es decir, una película entretenida y llevadera. Narra unos hechos reales de manera cercana y sencilla logrando así la rápida empatía del espectador con ella.

El guion, a cargo de Simon Beaufoy, está bien estructurado situándonos en antecedentes y reflejando perfectamente el machismo imperante de la sociedad de la época, sobre todo a través de los argumentos misóginos de los miembros de la federación masculina para desatender las reivindicaciones y exigencias de King, pero en el que he echado en falta el aspecto documental. Me explico: al estar basada en hechos reales y con la gran cantidad de imágenes en vídeo del partido que debe haber (recordemos que alcanzó una cuota de pantalla en la abc que batió los récords de audiencia de la época) quizás la introducción de imágenes reales le habría dado un aire más solemne y simbólico a la causa y a los hechos en sí y habría despertado más ese sentimiento de pertenencia con la historia real. En lugar de esto tenemos que conformarnos con ver sólo una serie de imágenes de los protagonistas reales al final de la película.

En cuanto a las interpretaciones cabe mencionar la fantástica y genial caracterización de un irreconocible Steve Carell (ganador de un Globo de Oro por su papel en The Office) que está inmenso retratando a una vieja gloria del tenis en horas bajas como Bobby Riggs, adicto empedernido al juego con un comportamiento excéntrico, machista y fanfarrón, en resumen, todo un reto para el actor.

Pero quien por supuesto se lleva la gloria aquí, y como no podía ser de otro modo, es la grandísima Emma Stone. Porque si no os valió con su interpretación en La La Land aquí demuestra una vez más que tiene para todo e interpreta a un personaje totalmente antagónico al de Mia. Una conversión en Billie Jean King absolutamente brutal y perfecta tanto en la preparación física previa al rodaje como en los gestos, la forma de andar, de gesticular, de comportarse... y si no me creéis buscad vídeos de la tenista y veréis. Emma Stone es otra persona en esta cinta, es más, parece haber ocupado el cuerpo de King de los años setenta y traérnoslo a la actualidad para mostrarnos cómo se interpreta y en qué consiste esto de ser actriz y meterse dentro del personaje.

En cuanto a la realización, es fluida y amena y logra que si no te apasiona en demasía el tenis no se te haga pesada ya que sabe combinar muy bien las historias y vínculos entre los personajes con el contexto del partido. Reseñable es también el gran trabajo de vestuario y caracterización del equipo de la película ya que imitan a la perfección los diseños de la ropa deportiva utilizada por las tenistas en la época y todo ese aire setentero tan necesario y presente en la historia.

En definitiva, La batalla de los sexos es un ejemplo más de la lucha de una gran mujer en un mundo machista que consiguió por sí sola hacer historia y demostrar que la mujer tiene derecho a ganar lo mismo que un hombre y a ser tratada con el mismo respeto dentro y fuera de la pista. Eso sí, no busquéis grandes discursos feministas porque no los hay, porque Billie Jean King combatió el circo misógino y mediático de Bobby Riggs con hechos, sin entrar al trapo en las declaraciones machistas de su oponente de las ruedas de prensa y pasando a la historia como una de las deportistas más grandes de la historia pionera en la lucha por la igualdad de la mujer y en los derechos lgtbi al demostrar que una mujer genera en la pista el mismo interés que un hombre, que da el mismo espectáculo deportivo y que, por lo tanto, merece el mismo trato y respeto, ni más ni menos.

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Sandra Gonzálvez

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