THE HANDMAID’S TALE

The Handmaid's Tale

“NO DEBERÍAN HABERNOS DADO UNIFORMES SI NO QUERÍAN QUE NOS CONVIRTIÉSEMOS EN UN EJERCITO”

Antes de sumergirnos en esta fantástica serie ganadora de 5 galardones en la pasada edición de los premios Emmy, quisiera disipar posibles dudas entre diferentes conceptos que en los últimos tiempos se han ido poniendo de moda a la vez que se han ido distorsionando. Y como conozco mis límites y quizá, poca objetividad, a la hora de hablar de ciertos temas y aspectos, me ceñiré a transcribir las definiciones de la Real Academia Española:

  • Machismo: Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres.
  • Feminismo: Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres.
  • Hembrismo: La palabra hembrismo no está registrada en el diccionario.*
  • Heteropatriarcado: La palabra heteropatriarcado no está en el diccionario.*
  • Fundamentalismo: 1. Movimiento religioso y político de masas que pretende restaurar la pureza islámica mediante la aplicación estricta de la ley coránica a la vida social. 2.Creencia religiosa basada en una interpretación literal de la Biblia, surgida en Norteamérica en coincidencia con la Primera Guerra Mundial.  3. Exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida.
  • Feminazi: La palabra feminazi no está registrada en el diccionario.*

*Los términos Hembrismo, Heteropatriarcado y Feminazi no se encuentran en el diccionario de la RAE, aunque sí acepta las palabras de “recién aparición”.

Pues bien, el hembrismo no es otra cosa que el nombre que la sociedad machista utiliza para desprestigiar y despreciar al movimiento feminista, haciendo creer que el feminismo quiere conseguir la supremacía de la mujer frente al varón, aludiendo a una actitud de represión, pero, antes de esto, antes de que el machismo lo convirtiera en un arma para atacar a las mujeres, dándole la vuelta al término de un modo que sólo aquellos inyectados en mal y odio pueden hacer, el hembrismo representaba a todas aquellas mujeres que seguían patrones considerados de sumisión extrema hacia el sexo masculino, si no os importa, me quedaré con esta última definición. Heteropatriarcado; “sistema sociopolítico en el que el género masculino y la heterosexualidad tienen hegemonía sobre otros géneros y sobre otras orientaciones sexuales”. Es decir, bienvenidos a la sociedad avanzada, libre y heteropatriarcal del S.XXI.

Y por último, el vocablo feminazi, irrespetuoso e insolente donde los haya, es utilizado para referirse a las mujeres feministas, confundiendo la búsqueda de la igualdad y la paridad entre hombres y mujeres con la superioridad del género femenino, una palabra creada de los términos feminista y nazi, cuando todos sabemos que un nazi nunca será feminista.

The Handmaid's Tale

Under His Eyes:

Bajo la mirada de Margaret Atwood, autora de El Cuento De La Criada, libro publicado en 1985 y adaptado por Hulu y MGM Television y con Elisabeth Moss, Joseph Fiennes, Samira Wiley o Yvonne Strahovski entre otros intérpretes, la serie narra un futuro no muy lejano, donde el cambio climático y la escasez de recursos naturales ha ganado la partida al mundo que conocemos y donde ser fértil es más una bendición que algo normal para la nueva sociedad. Una sociedad enclaustrada en una dictadura fundamentalista cristiana, la cual promulga una forma de vida inspirada en todos y cada uno de los pasajes del libro sagrado, olvidándose de la parte más importante de las escrituras, el amor y respeto a nuestros semejantes.

En un Estados Unidos casi irreconocible, pero lamentablemente creíble, viven las Criadas, mujeres jóvenes que se dedican a darles a sus comandantes y esposas los bebés que la familia no puede tener por culpa de la infertilidad de él, ella o ambos; una dinámica que recuerda a la gestación subrogada a un nivel extremo, creando una Ceremonia una vez al mes, coincidiendo con los días más fértiles del ciclo de la mujer, para que el comandante intente fecundar a su criada. Criadas que pierden su nombre real y son rebautizadas con los nombres de pila de sus comandantes, siempre con un de delante del nombre, para que se sepa que esa joven pertenece a tal o cual familia.

Para asegurar la domesticación y sumisión de estas chicas existen las Tías (Aunts), mujeres de mediana edad que son verdaderas creyentes del totalitarismo impuesto, responsables de que las Criadas cumplan sus deberes en las respectivas casas asignadas.

¿Y que sucede con las mujeres que no son fértiles? Son las llamadas Marthas, encargadas de las cocinas de las casas y sirvientas domésticas de las familias.

Para llegar a este grado de machismo y de dictadura heteropatriarcal, según la ficción dirigida por Reed Morano y Mike Barker entre otros, no hizo falta más que prohibir el trabajo a las mujeres y despojarlas de sus cuentas bancarias, dándole la titularidad a sus maridos o a sus familiares varones más cercanos.

The Handmaid's Tale - Birth Day

Blessed Are The Silent:

Esta distopía no sería creíble sin una buena argumentación, la cual tenemos ahora mismo a la orden del día. El terrorismo y el miedo a unos ataques que, desgraciadamente, cada día son más frecuentes en el mundo, un mundo que, con unos dirigentes enfermos de incontinencia verbal y violencia, sólo quieren hacer demostraciones de fuerza y poder. Y cuando el poder se crea a través del miedo, a la mayoría de la sociedad sólo le queda el silencio, “bendito sea el silencio” como frase amenazante y desafiante a todas aquellas Criadas que osen hablar, gesticular o mirar más de lo que deben.

La obediencia ciega que tienen las Criadas y las Marthas hacia sus comandantes, Tías y señoras no es más que el miedo creado a base de abuso físico, de castigos inhumanos y amenazas con terminar desaparecidas o peor, en Las Colonias.

The Handmaid’s Tale nos enseñará como vivir bajo esa subordinación e intentar sublevarse de manera casi invisible. Por ello mismo, bendito sea el silencio.

The Handmaid's Tale

Nolite Te Bastardes Carborundorum:

Con esta frase comenzamos a entender todo el aura que rodea la ficción televisiva, desde su puesta en escena, lúgubre, triste, en una ciudad donde nunca sale el sol, gris, en la cual, el único lugar donde el espectador se sentirá cómodo será en un hospital. Eso ya dice mucho.

Con una fotografía oscura, más común en cine de suspense que en una serie de televisión dramática, propone un gran cambio en la estética a la que estamos acostumbrados, haciendo de la iluminación uno de los principales factores para convertir este dramón en un thriller político-psicológico. Fuertes contrastes y contraluces laterales dan a la mayoría de las escenas la magia necesaria para que el espectador se sienta dentro de la ficción, para que sienta que nuestras protagonistas, a pesar de aparentar un aniquilamiento interior, tienen más vida de la que se espera de unas esclavas de la subrogación.

A este aura hay que añadirle las grandes actuaciones de Elisabeth Moss, que se ha hecho mayor, en el buen sentido de la palabra, ha madurado como actriz, y ya fuimos testigos de ello durante las siete temporadas de la fabulosa Mad Men, donde consiguió hacer de su personaje, una recién incorporada secretaria recatada y algo ingenua, una mujer con carácter, garra y mucho talento. Lo mismo muestra aquí, siendo los cambios de su personaje mucho más exagerados, una actuación contenida en un plano y al siguiente, sin cambiar de escena, una mirada desafiante, una sensualidad provocativa y otra vez, una sumisión casta.

A Moss la acompaña Joseph Fiennes, que con su nombre no necesita presentación, si nos cautivó con Shakespeare In Love y lo odiamos en American Horror Story: Asylum, esta vez esos dos sentimientos nombrados anteriormente los tendremos a la vez, nos embaucará de un modo adorable, nos tendrá maniatados en sus riendas y cuando nos demos cuenta de quien es realmente, ya será demasiado tarde. Y junto a él, una esposa perfecta, bella y devota de su fe, la cual incluso, ayudó a redactar las nuevas leyes del país, Yvonne Strahovski, gran trabajo de la australiana, que como la mayoría de actores de esta ficción, tiene que contener a su personaje para liberar su rabia en el momento adecuado. Fiennes y Strahovski, tal para cual.

No podemos olvidarnos de la “traidora a su género”, no os echéis encima, así es como llaman a los homosexuales en The Handmaid’s Tale, los cuales sufrirán una represión atroz y cruel, como en toda dictadura, y la encargada de dar vida a la mejor amiga de nuestra protagonista es Samira Wiley la cual sigue la estela que empezó con Orange Is The New Black y nos presenta a una mujer valiente y luchadora, capaz de hacer cualquier cosa por poder huir y salvar su pellejo de las garras del fundamentalismo católico. Si ya nos enamoró con Poussey y dejó un vacío enorme en la serie con su marcha, ahora con Moira va a ser capaz de darle al espectador que se quedó huérfano de personaje más momentos y actuaciones espectaculares.

The Handmaid's Tale

He leído varios artículos que abogan por decir que El Cuento De La Criada no es feminista porque la fuerza que hace seguir a la protagonista es el amor hacia su hija, y desde aquí expongo mi opinión; ¿La gente se piensa que por ser feminista nos está prohibido querer tener hijos, amar a hombres (o mujeres) y leer revistas de belleza? Que quede bien claro, el feminismo es la lucha a favor de la igualdad entre el hombre y la mujer, es la lucha por trabajar las mismas horas por el mismo salario, la lucha por no ser asesinadas a manos de las parejas, por poder ir por la calle sin miedo a ser agredidas sexualmente. El mundo debería ser feminista, porque feminismo significa igualdad. Así que, para construir la revolución social que necesitamos, o será feminista o fracasará.

Angustiosa, aterradora, preciosa y solidaria. Con una primera temporada casi perfecta, una servidora se atreve a decir que es lo mejor que ha visto desde el comienzo de Juego De Tronos, y la segunda temporada, con la producción ya manos a la obra, no decepcionará.

La puedes ver en...

Maia Roig

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