I AM NOT A SERIAL KILLER de Billy O’Brien (2016)

I AM NOT A SERIAL KILLER

Dirigida por Billy O'Brien este thriller acerca de los asesinos en serie y su admiración entre algunos adolescentes nos presenta a su protagonista John Wayne Cleaver (Max Records), un adolescente sociópata que, obsesionado con los asesinos en serie hace todo lo posible por no convertirse en uno de ellos. Su familia posee la única funeraria del pequeño y tranquilo pueblo donde vive así que el chaval está más que acostumbrado a realizar autopsias a los difuntos. Esta relación directa con los cadáveres no lo convierte en el alumno más popular de su colegio y es, a menudo, el blanco de los abusones.

El joven John ayuda en el negocio familiar pese a las reticencias de su madre (Laura Fraser) que, conocedora de las tendencias sociópatas de su hijo cree que lo mejor es alejarlo, en la medida de lo posible, del negocio familiar algo que no es del todo del agrado de John. Repentinamente la funeraria empieza a tener más trabajo del habitual porque diferentes cadáveres de vecinos del pueblo empiezan a aparecer brutalmente asesinados y desmembrados.

Es aquí cuando la maquinaria sociópata de John empieza a trabajar para averiguar quién es el asesino en serie porque, pese a las cautas pesquisas policiales que no confirman el hecho de que las muertes tengan relación entre sí, nuestro protagonista que es conocedor absoluto de los comportamientos de los asesinos en serie está seguro que se trata de uno de ellos.


I Am not a serial killer

Sin desvelar nada más de la trama, I Am Not A Serial Killer homenajea en cierto modo a ese cine sobre asesinatos macabros en pequeños y tranquilos pueblos americanos que conmueven a la comunidad con una realización fluida e inteligente por parte de su director que sabe exactamente qué y cuándo mostrar algo importante al espectador. Se aprecia también un toque de cine posmoderno característico de obras magistrales como El silencio de los corderos que consiste en anular a las fuerzas de seguridad, ya que el mal que se cierne sobre la comunidad no puede ser detenido simplemente por unos agentes de policía de pueblo, y sólo una mente enfermiza como la del asesino en cuestión es capaz de descifrar los entresijos de la mente de éste, su comportamiento y su patrón a la hora de asesinar.

Este es un recurso muy utilizado en este tipo de cine en el que el espectador asiste a la estupefacción de los habitantes de un tranquilo pueblo del centro de Estados Unidos que, de pronto, ven golpeada la tranquilidad de sus vidas por un psicópata que merodea entre los propios vecinos del pueblo. Esta sensación de desprotección y de incredulidad junto a la ineficacia de la policía y el alarmismo de los medios de comunicación son el caldo de cultivo perfecto en este tipo de cine que, aunque sea un recurso muy utilizado, para mí siempre es bienvenido.

Conclusión, si sois amantes del género y queréis disfrutar con unos acontecimientos macabros planteados casi como una película de los 80 (Christopher Lloyd aparece en el reparto) llena de tópicos y gozar a su vez de una muy buena banda sonora... ésta, sin duda, es vuestra película.

La puedes ver en...

Verdi Conde Duque

Sandra Gonzálvez

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