LA PROMESA de Terry George (2016)

La Promesa

Con el inicio inminente de la Primera Guerra Mundial la tensión en el Imperio Otomano es palpable. En los últimos años han perdido gran parte de su extensión, incluyendo Armenia occidental que fue cedida a Rusia tras una importante derrota. Ahora, el nuevo orden político ve la oportunidad de recuperar parte de su imperio apoyando a Alemania en este conflicto bélico a gran escala.

El miedo a que los armenios se unan a Rusia en la guerra, para independizarse del imperio, hace que las autoridades otomanas decidan deportar, expropiar y asesinar a los ciudadanos armenios, llevándolos a un exilio cuyo único destino es la muerte.

En este contexto histórico comienza ¨La Promesa¨, donde el director Terry George nos sumerge en una historia de amor a tres bandas. Mikael Boghosian (Oscar Isaac) es un armenio amante de las ciencias curativas y esta prometido con una chica de su pueblo a la que no ama pero cuya dote le permitirá estudiar medicina. Viajará a Constantinopla  para comenzar sus estudios y allí conocerá a Ana Kesharian (Charlotte Le Bon), ella es maestra e imparte clases a los sobrinos de Mikael. Eentre ellos surgirá un gran afecto, pero Ana mantiene una relación sentimental con un periodista americano, Chris Myers (Christian Bale).


La Promesa

El genocidio armenio es un buen punto de partida para generar una atmósfera de peligro al romance y una buena oportunidad para contarnos una parte de la historia que no ha sido muy explotada en el cine y que es desconocida para gran parte del público. Pero todo esto no se aprovecha y  el espectador acaba por no entender muy bien lo que está viendo. Este film no te da un marco para su historia, tan solo retazos con los que intentas construir una idea de lo ocurrido. Al acabar de ver la película seguía sin saber las motivaciones del genocidio perpetrado por Imperio Otomano o su implicación en la Gran Guerra como aliado de Alemania.

Y si 134 minutos de película no son suficientes para contarnos este episodio histórico tampoco lo son para desarrollar una historia de amor sólida. No acaban de explicarte que tipo de relación mantienen Ana y Chris, ni llegan a desarrollar demasiado bien la historia de amor entre Ana y Mikael; y la promesa a la que hace alusión el titulo apenas llega a generar un conflicto real en la trama.

Al final se pierde en querer explicarte demasiado y acaba contándolo todo mediocremente. Los giros de guión que se suceden están poco trabajados y las actuaciones en general son poco más que correctas.

Una historia poco remarcable y fácilmente olvidable.

Jose Luis Rubio Montolio

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